Empleabilidad y Asertividad (Parte I)

Empleabilidad y Asertividad (Parte I)

La asertividad es entendida como el proceso de comunicación mediante el cual logramos expresar aquello que nos incomoda o aqueja, eligiendo el momento adecuado, las palabras ajustadas en un contexto de respeto y sugiriendo alternativas que permitan establecer las reglas del juego.

En este sentido, la asertividad no solo se aplica para establecer límites respecto a actitudes que nos resulten desagradables, sino también para reconocer aspectos positivos en las personas formando parte de una retroalimentación que refuerce las fortalezas en el individuo, así como la manera en que se pueden optimizar para situaciones en su vida personal y profesional.

En el contexto organizacional la asertividad resulta muy compleja, pues, existen elementos culturales de cada empresa en donde determinadas acciones son consideradas asertivas y en otras son percibidas de modo contrario. Particularmente, en los casos cuando:

1.- Solicitamos una revisión salarial.

2.- Demandamos una promoción de cargo/ o cambio de área.

3.- Decidimos buscar oportunidades fuera de la organización.

En los dos primeros puntos, es indispensable conocer el estilo de liderazgo del supervisor inmediato (¿es orientado a resultados, a relaciones interpersonales o a ambas?), ya que abordar a nuestro jefe desde su propio lenguaje no solo genera empatía sino te garantiza su disposición a escuchar y a facilitar la comprensión de lo que le quieres transmitir.

Antes de hablar con él o ella, es imprescindible que te hagas una autoevaluación en donde puedas describir tus fortalezas y áreas de mejora (y si las puedes validar con tus pares mucho mejor), así mismo, sería muy positivo que explores en ti tus principales logros en cuanto a tu desempeño profesional, los valores agregados que has sugerido y se han aplicado en el área donde laboras (recuerda que lo que no se muestra no se vende), ya que una revisión objetiva de tu propia actuación generará más credibilidad ante tu supervisor que una motivada por sentimientos de injusticia y comparación con otros.

¿Qué sucede si tu supervisor refleja resistencia ante tu necesidad de mejora económica, promoción o cambio?, es importante considerar el motivo que te expresa,  dado que, en ocasiones, sentimos que estamos listos para un siguiente nivel pero en realidad nos falta, o que merecemos un incremento salarial pero no hemos sido lo suficientemente comprometidos con nuestros resultados-; es por ello que retomamos las características de tu supervisor inmediato ya que si el mismo está inclinado a la formación – coaching, muy probablemente sabe de lo que te está hablando.

En caso contrario (que tu supervisor no te ofrezca argumentos sólidos), sugerimos apoyarte en tus pares bien sea preguntando directamente cómo puedes mejorar en ciertas habilidades (esto es un ejemplo de ser asertivo), pero si eres de los tímidos que te cuesta pedir ayuda, puedes observar a tus compañeros, elegir aquel cuyo estilo de trabajo te parezca más fácil copiar, hasta que llegue un momento en que logres desarrollar tu propio estilo.

Si ninguna de las opciones anteriores satisface tus expectativas, recomendamos que hagas una revisión de tu desempeño actual respecto a las habilidades que mejoraste y cuáles te faltan por reforzar y desarrollar, ya que la última alternativa que te quedaría sería buscar opciones fuera de la organización en la que laboras que lo manejaríamos en un siguiente artículo.

Verónica Salas / Grupo DASA

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