La procrastinación o postergación de tareas más común en individuos

La procrastinación o postergación de tareas más común en individuos

La mayoría de las personas, en mayor o menor medida, tiende en muchas ocasiones a postergar alguna actividad o tarea que debe realizar y es crucial para su desarrollo, reemplazándola por otras que a pesar de ser mucho más placenteras carecen de relevancia. Esto pareciera ser una simple pereza de hacerlo, pero en la realidad es que se trata de un trastorno en el comportamiento conocido como “procrastinación”.

¿Cuántas veces observamos que un ejecutivo aplaza una y otra vez una misma reunión o una persona que aún estudia retrasa el estudiar para algún examen? Pareciera que es cada vez más común deja para “mañana” lo que se puede hacer hoy, y no nos damos cuenta de el problema que esto implica, ya que no sólo afecta la salud psicológica del individuo sino que termina afectando la salud social de una comunidad.

Analizar a fondo este fenómeno resulta difícil, por la complejidad que implica entender sus orígenes así como sus causas. Lo que si podemos decir en este artículo es que una de las manifestaciones más comunes de que una persona sufre de procrastinación es el mal manejo del tiempo, debido a que ésta suele sobreestimar el tiempo para realizar una actividad determinada. Es por ello, que el procrastinador tiende a ser muy autoconfiado.

Un ejemplo claro de de una persona que tiene este comportamiento es que le dan 10 días para realizar una tarea y el individuo sobreestima el tiempo pensando que el lo hará en 5 días o menos, es así como día a día aplaza la actividad pensando en que aún hay tiempo y ni siquiera ha comenzado a hacerlo. Con el paso de los días, y al acercarse la fecha de entrega comienza entonces a trabajar con mucha carga de estrés y es cuando aparece otra de las características típicas: el autoengaño, ya que concluyen que trabajan mejor bajo presión.

Hay que saber diferenciar entre el ejemplo dado (un procrastinador) y una persona que disfruta generando ideas y no puede finalizarlas porque enseguida genera otra más, postergando así muchas tareas.

Seguramente varios de nuestros lectores se sientan identificados con alguna de estas características, no se sienta mal, esto no significa que sea procrastinador. Seguiremos ahondando en el tema en próximos artículos que le irán permitiendo ver si puede usted tener este comportamiento o no.

Daniel Hassan /Grupo DASA

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